EL PASEO DEL JAPONÉS. LOJA

Miguel Armillas
Ediciones Lulu

ISBN 978-1-4092-1811-1
120 páginas.
Tornándose en un imaginario viajero oriental que visita la ciudad de Loja, con sus paseos y las vivencias de éste durante su estancia, el autor presenta una colección de poemas orientales “haikus” en un intento de retratar parte de la iconografía lojeña. Presentados a modo de juego de adivinanzas, estos poemas breves pondrán a prueba nuestro conocimiento de la ciudad mientras nos invita a disfrutar de su lectura y a recorrer sus calles por nuestra memoria, como si de un paseo se tratase. Cada haiku incluye un código 2D (QR) para su captura por dispositivos móviles.
Pedidos por teléfono: 12€
956.54.22.69 (mañanas: 10 a 1 - tardes: 5 a 7)
Pedidos por Internet: 9,50€

Extracto de la presentación por parte de Mª Ángeles Mateos:
"La literatura y Miguel han sido desde siempre fieles compañeros estableciéndose entre ellos una relación íntima e intimista, en la que en un principio el autor escribe para sí, sin embargo, Miguel no es hombre de contemplar la vida desde lejos sino más bien, si me permitís el símil taurino, de agarrar el toro por los cuernos, de esta manera su implicación con su vocación se hace más estrecha y sus primeros relatos cortos y poemas aparecen publicados en diferentes números de la revista literaria "Salamandria de este sur", publicación Almeriense que acoge trabajos de diversos autores del panorama de las letras nacional con la que colaborará hasta su caducidad. Aquí encontramos al Miguel que juega con la literatura, que disfruta con el reto de las palabras y los temas propuestos.
Pero su espíritu inquieto y emprendedor no se iba a quedar ahí. Miguel, en tanto que persona, camina hacia adelante y con él caminan sus deseos, su familia, su historia. Y es quizás de esta evolución de la que nace el libro que esta noche nos ocupa: un libro-juego, un libro-adivinanza que encierra como un preciado tesoro el mejor legado que se pueda dejar a unos hijos, el legado de la historia, de las raíces, de la memoria.
Miguel nos invita a pasear por el pueblo que lo vio nacer, y lo hace de manera lúdica, sencilla, eligiendo para ello la belleza mínima de las 17 sílabas, un juego dentro de un juego, y lo hace, como no, desde el convencimiento de que el lector, conocedor del paisaje ( y aquí hace un guiño a sus hijas) por muy lejos que se halle, siempre podrá volver a sus raíces y reconocer en un haiku las historias con que supo crecer."