VeN

Ven,
como dijo Alberti,
ven...
cuando mis pulmones exhalen hondo
y mis ojos dejen su danza REM.

Ven y coge mi mano,
llévame a tu prado de amapolas
a ese junto a la antigua carretera
que, sinuosa, nos condujo hasta el mar.

Ven y coge mi último aliento,
llévalo en tu boca húmeda
entre tu lengua de besos
aquellos que recuerdan a mí.

Ven y agarra mi pelo,
cógelo con tus dedos suaves
mécelo como tú sabías
y llévate su olor entre las uñas.

Ven y posa tu mano
como antaño en mi hombro
sentí tu presencia
que me hizo fuerte y fui yo por ti.

Ven,
cuando no me queden palabras
ni minutos que contar.
Ven,
cuando mis pulmones exhalen hondo
y mis ojos dejen su danza REM.

Ven,
como dijo Alberti,
ven...
que yo ya no estoy
pero aún sigo aquí por ti.